Abordamos los tipos más comunes de cucarachas americana, alemana y oriental, sus características y los riesgos sanitarios que implican, como la transmisión de enfermedades o incluso crisis de asma
Hay muchos tipos de cucarachas, pero todas comparten dos cosas en común: la repulsa que generan en cualquier entorno que aparecen y el grave riesgo para la salud.
Son portadoras de muchísimas bacterias y pueden llegar a contagiar diversas enfermedades como la salmonelosis, la disentería o la gastroenteritis e incluso se han confirmado que algunos episodios de crisis asmáticas tienen que ver con sus excrementos de cucarachas.
Las cucarachas contagian enfermedades de una manera sencilla, ya que basta con el hecho de comer o beber algo que haya estado en contacto con ellas para contraer alguna enfermedad. Igualmente, si se utiliza cualquier utensilio de cocina para comer o beber que haya sido contaminado por cucarachas puede existir un alto riesgo de enfermar.
Morfología y tipos de cucarachas
Tienen tres pares de patas, grandes ojos compuestos, largas antenas, un tórax dividido en tres segmentos y un abdomen fraccionado en diez partes. Los tres tipos de cucarachas más comunes son:
- La cucaracha americana (periplaneta americana) tiene una longitud de 3,5 a 4 centímetros, es de color marrón rojizo brillante, su cabeza está delineada por una banda amarilla y las alas cubren completamente su cuerpo, siendo las alas del macho más largas que las de las hembras.
- La cucaracha alemana (blatella germanica) tiene una longitud de 1,2 a 1,5 centímetros, es de color marrón claro, tiene dos rayas oscuras y paralelas en el tórax y los machos son más esbeltos y delgados que las hembras.
- La cucaracha oriental (blatta orientalis) es muy similar de tamaño a las americana, tiene un color marrón oscuro casi negro y las alas de la hembras están pocos desarrolladas, mientras que las de los machos cubren las dos cuartas partes de su cuerpo.
Medidas de prevención
Aunque puede que te hayan contado algunas leyendas urbanas o infinidad de remedios caseros, la prevención de las cucarachas pasa fundamentalmente por mantener una limpieza regular que elimine cualquier potencial fuente de alimento, así como lugares para la anidación.
De todas formas, si quieres una explicación más detallada, desde Rentokil hemos decidido preparar una serie consejos que te ayudarán a mantener a estos insectos fuera de tus ambientes:
1. Mantener una limpieza
La limpieza de tu casa y/o negocio, de forma continuada, puede tener un enorme impacto positivo en la aparición o no de cucarachas en tu propiedad. ¿Qué deberías limpiar? Cualquier superficie que utilices para preparar comida, suelos, sumideros, baños y duchas.
Es muy recomendable aspirar frecuentemente, así como limpiar los utensilios de cocina y la vajilla. Las empresas que operan en la industria alimentaria también deben asegurarse de que tanto el procesamiento de alimentos, como la fabricación y las máquinas de envasado se limpien de manera regular para prevenir cucarachas.
2. Eliminar cualquier fuente de alimentos
La comida es uno de los principales responsables de la aparición de cucarachas. La eliminación de las posibles fuentes de alimentos alrededor de tu casa y negocio evitará que estos insectos proliferen.
Te recomendamos que almacenes los alimentos en recipientes herméticos para reducir el olor que pueda atraer a las cucarachas a tu propiedad. Asegúrate también de que toda la comida se mantenga lejos del alcance de las cucarachas (esto también incluye la comida de tus mascotas) ¡Y no dejes la cocina sin recoger por las noches!
Los contenedores de restos orgánicos tienen que estar siempre cerrados y también deben vaciarse regularmente.
3. Reducir la presencia de líquidos
Las cucarachas pueden durar una o dos semanas sin comida, aunque este hecho sólo es posible si tienen un buen suministro de agua, especialmente las alemanas.
Elimina cualquier fuente potencial de líquido y humedad, como agua estancada en cubos, y asegúrate de que los drenajes y tuberías están libres de obstrucción para que el agua pueda correr libremente.
4. Garantizar una organización y orden
El desorden, como las cajas de cartón vacías, las revistas apiladas y los muebles viejos, proporcionan a las cucarachas un lugar ideal para esconderse.
Una limpieza regular de tu casa o negocio para eliminar el desorden y la acumulación de objetos puede ayudarte a detectar cualquier indicio de presencia de cucarachas antes de que se convierta en una infestación grave. Esto es muy importante sobre todo en sótanos, ya que son puntos clave donde acuden las cucarachas.
5. Repara daños
Pequeñas grietas y ranuras proporcionan a las cucarachas un fácil acceso a tu propiedad, pues pueden colarse por grietas de 3mm de tamaño. Debido a esto es importante inspeccionar regularmente tu propiedad para detectar posibles puntos de entrada de cucarachas, como pueden ser: muros, puertas y ventanas, enchufes eléctricos, rodapiés, y los bajos de fregadero de la cocina, así como los armarios y estantes del baño









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